“El Guasón”, una película muy difícil…

“El Guasón” es una película difícil, mu difícil. Por lo cruel y violenta. Por lo desoladora. Sin ninguna concesión a la mesura y menos aún a la inocencia del espectador. Pero al mismo tiempo se puede declarar sin ambages todo lo hermosa que es. Una auténtica obra de arte, narrada exquisitamente, con una música y una fotografía que no pueden ser mejores.

Para que no queden dudas de su calidad ¿se puede decir impecable? cuenta en el reparto con un nombre como el de Robert de Niro y el de la bellísima Zazie Beetz. Pero sobre todo con el de Joaquín Phoenix, en el papel principal.

Es difícil encontrar en el cine un personaje y un actor —aquí Joaquín Phoenix logra convertirlos en una misma cosa— con tanta capacidad para transmitir algo tan complejo y tan desolador al atónito expectador que asiste a verla a las salas de cine.

La tragicomedia que es su vida, es prácticamente una metáfora de todo lo equívoca que ha sido y es en gran medida la civilización y la sociedad, particularmente en el mundo de hoy.
Lo que también convierte a Ciudad Gótica en una parábola de lo que le depara al mundo esa moderna sociedad templaria que tiene por todo Santo Grial la simplísima pero indeclinable cuota de ganancia. Una metáfora en suma de toda las miserias y estropicios que deja a su paso en incontables vidas anónimas, en cuya conciencia o corazón, apenas queda espacio para algo distinto al odio y al resentimiento, de una manera, además, que apenas deja margen al reproche.

La inquietante risa neurótica que su protagonista trata en vano de reprimir o justificar y con la que al final estremecerá al pobre espectador, lejos de atenuar el horror de la locura y el crimen, lo exacerba aún más. Insoportablemente más.

No cabe duda, en esta magistral película Todd Phillips le apuesta a una obra desoladoramente bella. Ilumindamente oscura. Y arriesgada pero valientemente antisistémica.
Una película que se odiaría, sin duda, por más de una razón; entre otras por la de enrostrarnos algo, de lo que todos somos en alguna medida responsables…

Pero es demasiado buena para odiarse…

Fuente: Tomado del muro personal del Maestro Darío Noguera… https://www.facebook.com/dario.noguera.9